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Consejos para usuarios de competición

Recomendaciones para el usuario de competición y el proceso de rayado.

Se recomienda realizar un proceso de "calentamiento" en los neumáticos de competición para la mayoría de los casos. Esto proporciona la mejor combinación entre prestaciones y durabilidad bajo condiciones de competición.

Existen diferentes dificultades a las que nos enfrentamos a la hora de usar neumáticos de competición si no han sido raspados ("calentados") antes de su uso. Lo más común que ocurre es el llamado "granulado en frío", en el que la capa del compuesto de la banda de rodadura que entra en contacto con la pista atraviesa la capa situada por debajo de la misma. El resultado es una baja frecuencia junto con un efecto de onda de gran amplitud. Esto es más común con neumáticos nuevos, particularmente al usarlos en suelos mojados, o en condiciones húmedas o grasientas.

Avon Tyres Motorsport recomienda un calentamiento estándar antes de su uso siempre que sea posible (y que las condiciones y regulaciones lo permitan). Esto consiste en someter a los neumáticos a un ciclo de calor suave, que se aplica gradualmente, evitando derrapar. Este proceso puede durar entre tres y cuatro vueltas a un circuito con un intervalo de 60 a 100 segundos por vuelta. La última vuelta debe realizarse a un 80 % de la velocidad recomendada en el circuito. Si es posible, conviene hacer un raspado al menos en uno de los juegos de neumáticos durante la tanda de entrenamientos para luego guardarlos aparte para la carrera. En este sentido sabrá que los neumáticos han sido equilibrados correctamente y no cuentan con pinchazos menores, etc. Es importante hacer este proceso pronto ya que si no, en las pruebas clasificatorias, los neumáticos estarán mojados o serán penalizados con una bandera roja, lo que puede obligarle a usar unos neumáticos nuevos durante la carrera.

Cuando la reglamentación y circunstancias no permitan seguir el procedimiento arriba indicado, debemos tener en cuenta los siguientes pasos

El granulado del neumático delantero, ya inflado, puede ser evitado si aseguramos que han llegado a su temperatura máxima antes de someterlos a su máximo rendimiento. Es relativamente fácil aumentar la temperatura en los neumáticos equipados ya que transmiten energía la mayor parte del tiempo. Sin embargo, los neumáticos delanteros necesitarán más tiempo para ser inflados de manera progresiva antes de estar en su punto máximo de inflado. Deberá notarse si el inflado de los neumáticos introduce calor suficiente para no resbalar ni derrapar.

Para las pruebas clasificatorias, los mejores resultados se consiguen cuando la temperatura de los neumáticos delanteros y traseros son similares al ser medidas en la base de la banda de rodadura. Si el eje trasero alcanza la temperatura óptima antes, este se irá hacia delante provocando un subviraje y, llevado al extremo, provocará el granulado en frío comentado arriba.

Es muy posible que los neumáticos traseros se desvíen antes de que lo hagan los delanteros, lo que supone que nunca tendremos el coche equilibrado correctamente, haciendo que sea muy compleja la manejabilidad y la clasificación. Así, para obtener el máximo rendimiento de un juego de neumáticos raspados, debe tener cuidado de no circular a máxima potencia en curva, estando pendiente de los neumáticos traseros, haciendo un trabajo progresivo con el eje delantero, sin inducir a realizar grandes subvirajes. Cuando los frontales están a máxima temperatura, vaya a por el mejor tiempo, suba el ritmo durante 2 o 3 vueltas y después baje el ritmo otra vuelta para permitir que los neumáticos se recuperen y tenga una idea clara del circuito. Repita este proceso para alcanzar los mejores resultados.

Debemos recalcar que siempre existe un suave pico de máximo rendimiento en los neumáticos nuevos, pero solo será posible beneficiarse del mismo si el vehículo se encuentra equilibrado correctamente. Un correcto calentamiento en el juego de neumáticos siempre nos aportará un rendimiento más equilibrado durante su vida útil que un juego que se usa al máximo nivel desde el inicio, incluso aunque no haya sufrido un granulado.